domingo 6 de marzo de 2011

¿Merece la pena el iPad 2? Depende...



Es una pregunta que me hice nada más conocer los primeros detalles del nuevo tablet de Apple en la presentación que se celebró en Londres. La duda no era si merecía la pena comprarse un iPad o no, para eso sí tenía una respuesta clara: el iPad es un dispositivo que ahora me resulta imprescindible y no me imagino pasar un día sin utilizarlo. Pero ¿Actualizar al iPad 2? La respuesta es complicada.

El nuevo iPad mejora el hardware notablemente: es más fino, más ligero, cuenta con dos cámaras, pero sobre todo, con un procesador que lo hace el doble de rápido. Yo todavía no he deshojado la margarita pero casi seguro que actualice al nuevo modelo, debido, sobre todo a las satisfacciones que me ha dado el anterior. Soy un heavy user del iPad y entiendo que voy a sacar chipas al nuevo modelo. Pero tal y como apunté en mi columna en ElConfidencial, si eres de los que se ha comprado el modelo anterior hace unas semanas, no hay motivo para desesperarse: el iPad 1 puede darte grandes satisfacciones y adentrarte en el apasionante mundo de los tablets sin problemas.

Pero abandoné Londres con una idea muy clara en la cabeza: el iPad liderará el mercado durante años porque la competencia restringe la pugna a los fríos datos de rendimiento de hardware. Así, es posible que muchos tablets Android cuenten con un hardware más avanzado, mejor procesador e incluso Flash y soporte para SD. Apple lleva la batalla a otro lugar mucho más cercano a los clientes: la usabilidad. Un ecosistema de aplicaciones en torno a iOS, un hardware en el que el mismo fabricante se encarga de los tornillos y del software y un sistema en el que el usuario sólo tiene que preocuparse de encender, apagar y cargar el equipo. Esto lo clava Dan Frommer en el primer párrafo de este artículo en su columna de Business Insider.

2 Comentarios:

walterdv13 said...

Creo que voy A migrar al ipad 2 a finales de año, no lo veo urgente como tu dices aunque lo del hdmi y el procesador son buenos avances, saludos

Jose Mendiola said...

Sí, yo creo que esa es la actitud más razonable: dar el paso sin urgencias ;)