jueves 4 de diciembre de 2008

El año que nací otra vez



Aquella mañana de enero no pude imaginar que comenzaba el año más intenso y lleno de mi existencia. Era sábado, hacía mucho frío y todos dormían en casa. Virginia a mi lado, y las niñas en su cuarto. Sentí el impulso irrefrenable de saltar de la cama y descubrir a través de la ventana qué me traería el mundo hoy. Por de pronto, una sorpresa y es que aquella noche, mientras mecíamos nuestra imaginación en el juego de los sueños, el capricho había querido cubrir la ciudad de una intensa y nacarada capa de nieve. Menuda alegría se llevarían las niñas.

Aquella mañana empezó un año muy diferente y es que a punto de dejar la treintena, puedo decir que volví a nacer y no porque sobreviviera a ninguna catástrofe o accidente, sino porque descubrí de la manera más tonta que lo mejor de la vida era disfrutar de cada momento como si realmente fuera el último, como si fuera a escurrirse entre los dedos como de hecho lo hace. Casi cuarenta años viviendo contra el reloj, intentando ser agradable y no decepcionar a nadie, creyendo que mi meta debía ser el éxito en mi carrera y conducir un deportivo mientras silbaba "Si yo fuera rico" ¿Rico? Qué razón tenía Borges y su "Si volviera a nacer".

Aquella mañana aprendí a decir que no, a vivir los momentos tristes y duros como una experiencia más en la vida, a escoger a mis amigos de verdad y a dejar de llevar esa horrible corbata que me apretaba el cuello como la vida antes de aquella mañana de enero. Decidí trabajar menos y llevar y recoger a mis niñas en el colegio, a dejar que sonara el despertador y a tirarme en trineo mientras el resto trabajaba.

Aquella mañana todo cambió y ahora no me falta el tiempo. Acaricio tu cabello mientras el viento azota con violencia en la ventana. Suenan villancicos y hoy se acaba el año, el año que viví por primera vez, que me detuve a ver la hojarasca girar sin fin sin nada más importante que hacer. El año que comenzó aquella mañana de enero.





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Por qué considero la BlackBerry Storm superior al iPhone

Llevo apenas tres días con la Storm y debo decir que cada vez me gusta más y me siento más cómodo con ella.

Como todo el mundo la compara con el iPhone y ha recibido bastantes críticas, comparto con todos mi punto de vista, la Storm es superior al iPhone por los siguientes motivos (he usado ambos móviles con lo que me siento autorizado para opinar):

- Se puede copiar y pegar
- El Bluetooth es estándar y sin restricciones
- La cámara tiene flash y autofocus
- El acelerómetro gira la pantalla en la gran mayoría de programas
- La batería, sin ser una maravilla, es netamente superior a la del iPhone 3G
- El correo es push real y funciona de maravilla
- La combinación táctil y pulsación de la pantalla la hace más precisa
- El sonido de los altavoces externos es claramente superior
- Es considerablemente más barata

Y todavía podría seguir :D
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lunes 1 de diciembre de 2008

Nuevo inquilino en MVG

Tendremos vídeo en Engadget. Menuda maravilla de aparato
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