Sin embargo, el "problema" (bueno, más bien la peculiaridad) de los UMPC es que no tienen teclado y una de dos, o eres muy bueno con el stylus (que no es el caso con mi letra de médico), o incorporas un teclado externo, que le quita la gracia y añade un bulto más en la mochila. En estas me limitaba a usar el Q1 como lector pasivo de correos y para navegar -eso, claro sin contar las notas en OneNote, que ocupan el 80% del uso del Q1-. Hasta que el otro día decidí dedicar un poco más de tiempo a DialKeys, un programa integrado que desplega un teclado virtual en la pantalla táctil de forma que tienes un improvisado teclado. La experiencia no ha podido ser más grata y a medida que lo uso me voy olvidando de la necesidad verdadera de un teclado.
Evidentemente, que nadie pretenda escribir una novela con ello, pero desde luego, te saca del apuro y hace que junto con la conexión HSDPA del Treo 750 vía Bluetooth, tenga una auténtica oficina móvil en un reducidísimo tamaño.

